COMPARTIR

  • club 1
    image-4217
    Santo Domingo.- Alrededor de 1,410 estudiantes del sexo femenino forman parte de los denominados clubes de chicas, espacios donde las niñas y adolescentes reciben formación y orientación en las áreas de Ciencias, Matemáticas y Tecnología en las escuelas públicas de jornada extendida.

       Esos clubes, para que las niñas se interesen por la tecnología, lo inició en las escuelas públicas del país el Centro de Investigación para la Acción Femenina (CIPAF), bajo la orientación de Magaly Pineda.

        Luego, el Ministerio de Educación lo asumió, y ya cuentan con 92 clubes diseminados por diversas escuelas y liceos, de los cuales ya se han formados 43 de chicas Supermáticas, 45 e-Chicas y 4 de Superchicas. El promedio de estudiantes por club es de 15.2 chicas.

       Con la formación de estos clubes se ha venido realizando una gran labor para tratar de cerrar la brecha de género en la carrera tecnológica en el país, afirmó Claudia Rita Abreu, directora general de Informática Educativa del Minerd.

       Las niñas y jóvenes que pertenecen a los clubes de chicas Supermáticas pertenecen a los niveles de educación básica y secundaria, en cambio las e-Chicas están a nivel de educación primaria, según las explicaciones de la funcionaria.

      Dentro de las escuelas y liceos diseminados por el país que cuentan con clubes de chicas están el Liceo Técnico Luis Medrano, con un club de Supermáticas, así como la escuela Ismael Miranda, con un club de e-Chicas. También los liceos Félix Mota, Profesor Juan Bosch, Pedro Mir y Escuela básica Puerto Rico, entre otros.

      Abreu informó que  en coordinación con CIPAF, el MINERD implementa los clubes de chicas y Supermáticas  para promover el interés en las matemáticas,  ciencias y tecnología, para  beneficio  de miles de niñas de escuelas de Jornada  Escolar Extendida.

      Estos clubes  de e-Chicas son dirigidos a niñas de 6to-8vo grados y Supermáticas para las jóvenes de 1ero-4to del Nivel Medio de la educación.

    Situación

       Según estadísticas provistas por el MESCyT, al 2012 las mujeres representaban 61.15% de toda la matrícula de las universidades e institutos técnicos superiores de la República Dominicana.

       Sin embargo, estas representan aproximadamente el 29.78% de los matriculados en carreras vinculadas a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), lo que refleja la brecha de género existente en este sector.

       Esto también se ve reflejado en el mercado laboral donde al 2011, de acuerdo a un estudio realizado por el CIPAF, solo el 33% del total de personas empleadas en el Sector TIC eran mujeres.

       Asimismo, datos arrojados por la Encuesta Nacional de Fuerza de Trabajo 2009 señalan que cerca del 52%, dentro del Sector TIC, se dedicaban al área de fabricación de instrumentos ópticos, de precisión y a la fabricación de relojes, mientras en el área de telecomunicaciones se registra 33% y en informática y áreas conexas, las mujeres apenas representaban el 15% de la fuerza total empleada.

       Otros datos arrojados por el Sistema de Administración de Servidores Públicos del Ministerio de Administración Pública (MAP), al 2013, señala que los hombres ocupaban el 72.6% de los puestos dentro de las direcciones, gerencias y departamentos TIC de las instituciones públicas, mientras que las mujeres representan un 27.4% evidenciando la enorme brecha de género existente en este sector.

       Un informe de la Unesco del 2010 señala que a pesar de que hay una brecha de falta de personas que ingresen a carreras tecnológicas, existe otra adicional que es la brecha de género en la carrera tecnológica.

       Desde entonces –sostiene Claudia Rita Abreu- se ha venido haciendo una labor paraClaudia rita romper con esa brecha de género en la carrera tecnológica, y en el país lo inició el CIPAF, que se inventó el tema de trabajar con niñas en las escuelas públicas, haciendo clubes especiales para que se interesen por la tecnología.

    Desinterés

       Abreu explicó que el motivo principal por el que las niñas no se interesan por la tecnología obedece a que cuando llegan a la adolescencia empiezan a  desinteresarse por las matemáticas y por las ciencias.

       Por esa razón –agrega- es que la competencia curricular, que tiene que ver con la tecnología, se llama competencia científica y tecnológica porque siempre está relacionada a la matemática, una parte del pensamiento lógico, y las ciencias.

       “Tecnología y ciencia se desarrollan en paralelo. Por esos existen dos clubes como son el de las e-Chicas y el de las Supermáticas, la primera para el tema de la tecnología y las ciencias y la segunda para afianzar las matemáticas”, expuso Abreu.

       Manifestó que “para nosotros este año es muy importante porque ese es uno de los legados que nos dejó Magaly Pineda”, quien falleció recientemente, a la parte educativa y con quien se selló el compromiso de asumir los clubes de ella y continuarlo en la educación pública.

    Día de las TIC

      La directora de Informática Educativa del Minerd informó que celebraron durante la semana

    club 3
    image-4218
    pasada varias actividades como charlas, talleres y películas, para conmemorar el Día Internacional de las Niñas en las TIC, que este año cayó el 28 de abril.

        El Día de las TIC es producto de una iniciativa internacional respaldada por la Resolución 70 de la Conferencia de Plenipotenciarios de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones, UIT (Guadalajara, 2010) encaminada  a crear un entorno mundial  propicio que  capacite y  aliente a las niñas y  mujeres jóvenes  a  aspirar  a carreras tecnológicas.

       “Lo que se necesita para formar los clubes es un trabajo voluntario, de docentes o maestras que son de las áreas de ciencias o matemáticas, que se entusiasmen por darles seguimiento a esos clubes”, con el apoyo del Minerd, expuso Claudia Rita Abreu.

      Explicó que la tecnología tiene dos enfoques. Uno como medio y el otro como un fin en sí mismo. Como medio está la computadora, el celular y como fin es saber usar la tecnología y saber producirla y saber quién la produce y quien la desarrolla. En esto último es que se tiene que enfocar el sistema educativo.

    Comentarios

    comments